Objetivo: achicar el Estado (para empobrecerse) II

Publicado el 09 - 12 - 2015

La hipocresía de los de acá

   La última nota que publicamos decía que el mayor contratista del mundo es una parte (y solo una parte) del Estado de Estados Unidos. El Departamento de Defensa emplea 3.2 millones de personas. La nota podés leerla en el siguiente link:

http://www.formarnos.com.ar/nota.php?seccion=economia&numero_nota=126

  Si, leíste bien. 3.2 millones de personas empleadas solo por una parte del Estado de Estados Unidos. Hoy, en el diario La Nación, aparece una nota de Orlando Ferreres que en tono alarmista dice que el Estado argentino emplea 18 millones de personas, que eso supone un gasto y que agota a la economía nacional.

  Pasemos a analizar un poco la nota de este economista graduado en Harvard.

  En primer lugar el título de la nota: “Más de 18.000.000 de personas cobran del Estado”. Dejemos de lado el uso de la cifra con todos esos ceros para que parezca astronómica en vez de poner 18 millones como comúnmente se hace. Lo importante es que un empleado público no cobra del Estado, sino que trabaja para el Estado y como todo trabajador recibe una remuneración a cambio. Algo que es semánticamente (pero sobretodo moralmente) diferente a decir que “cobran del Estado”.

  En segundo lugar, la cifra. Dentro de esos 18 millones que “cobran” del Estado, que lo “chupan”, que lo “exprimen”, más de 9 millones son jubilados. Es decir, más de la mitad de esos que “cobran” del Estado son jubilados y pensionados, son 9 millones de “viejitos” que “viven” del Estado y que para este economista de Harvard suponen un gasto. El propio Orlando Ferreres dice “Tampoco se puede despedir esta gran masa de gente pues no encontrarían trabajo en el sector productivo que es la verdadera solución”. Qué lejos está esta frase de comprender que después de una vida de trabajo millones de personas han accedido a una jubilación digna. Además, ¿desde cuándo el Estado no es un sector productivo? Esto nos lleva a una tercera observación.

  Que una parte del Estado de Estados Unidos emplee 3.2 millones de personas (pueden ver la nota anterior) es un logro de la gestión estatal pero que el Estado argentino (todo el Estado) emplee algo más de 4 millones es un gasto. Pregunta de ignorante para Ferreres ¿qué pasaría si el Estado de Estados Unidos dejase de jugar a la guerra y esos 3.2 millones de empleados no fuesen más empleados del Estado? ¿A cuánto se dispararía la tasa de desempleo norteamericana?

  Ferreres se educó en Estados Unidos, debería conocer, como buen doctor en ciencia económica que es, estas cifras. Pero sobretodo, como ser humano, debería reconocer que un jubilado no “cobra” del Estado ni supone un gasto.

  Compartimos la nota de Orlando Ferreres.

 

Más de 18.000.000 de personas cobran del Estado

Orlando J. Ferreres PARA LA NACION


Miércoles 09 de diciembre de 2015

Ahora que es inminente un cambio de época, es apropiado hacer un balance de la evolución de las personas que cobran del Estado, las que en este año 2015 se estiman en 18.021.214 cuando en el 2002 eran 8.777.946, o sea que aumentaron en 105 % entre esos años, una cifra escandalosa, dado que ya en 2002 el número era muy alto.

En estas cifras se incluyen empleados públicos formales o contratados, jubilados, pensionados, informales públicos, beneficiarios de pensiones no contributivas, de cajas de las fuerzas armadas y de seguridad, de seguro de desempleo y planes de empleo y asistencia, empleo universitario y demás empleados o pensionados o asistidos, en todas las jurisdicciones (Nación, Provincias, Municipios) incluidos los excombatientes de Malvinas (que ya llegan a más de 23.500 cuando en el 2002 eran 14.500).

Para que alguien cobre del Estado necesariamente otro u otros han tenido que dejar de consumir o invertir y pagar forzadamente impuestos por esa suma al Estado, o el gobierno lo habrá cobrado con el impuesto inflacionario.

Las cifras son tan elocuentes que hablan por sí mismas. Si bien todas las categorías de gasto aumentaron, llama la atención que se haya incrementado en más de un 100 % el número de jubilados y pensionados de todas las categorías, nacionales, provinciales y de las fuerzas armadas y de seguridad, lo que afectará mucho al futuro del sector público:

¿Cómo enfocar la solución de este problema, tanto por el nivel de gasto público consolidado que implica como también por el fuerte déficit fiscal que trae aparejado? Es una cuestión muy difícil de responder, pues esta mochila estatal sobre las espaldas del sector productivo es muy pesada, insostenible ya que lo agobia, lo agota. Tampoco se puede despedir esta gran masa de gente pues no encontrarían trabajo en el sector productivo que es la verdadera solución, a la cual no se abocó el gobierno saliente en estos doce años y medio, a pesar de haber contado con enormes recursos financieros provenientes del gran viento de cola de los precios de las materias primas que exportamos y de una presión tributaria enorme.

Un plan fuerte de desarrollo de infraestructura puede hacer cambiar la tendencia, pero se tardará años en revertir esta situación tan extrema. También el favorecer la creación de empresas mediante el fuerte aumento de la inversión es solución autentica, pero lenta. Finalmente un plan de trabajos simples (arreglar veredas, zanjas, calles del conurbano) puede ayudar mucho en la transición hacia una economía productiva desarrollada.

Lo que sí hay que preguntarse con miedo es qué hubiera sido de la tasa de desempleo si no se hubiera apelado a este aumento tan grande de los empleados públicos y de los planes sociales. La conclusión más evidente es que la administración del país no ha sabido organizar los grandes recursos con los que contó para ocupar formalmente a la población.

Frente a la falta de crecimiento de los últimos cuatro años, en buena parte para limitar la importación de energía, no hubo más remedio que apelar al aumento del empleo público que es un seguro de desempleo caro, pero que tiene para el Gobierno la ventaja de ser un factor clave en la estrategia del clientelismo populista, es decir, obtener votos por medio de la ocupación estatal.

En 2002, en el medio de una crisis muy importante y cuando en aquel año se incorporaron muchos planes y se llegó a pagar a 2.817.871 de personas por distintos planes de asistencia social, el total de gente que cobraba del Estado ya era de 8.777.946 personas, o sea el 24,0 % de la población. Como dijimos, esa cifra aumentó a 18.021.214 personas estimativamente para este año, o sea que llegó al 41,5 % de la población que alcanza ahora a las 43.424.612 personas.

Ahora se inicia una nueva y difícil etapa en el país. Esperemos que produzca un cambio positivo de la Argentina hacia adelante y que logre reordenar adecuadamente las variables de la economía, poniendo el foco en la ocupación formal de toda la población, única solución auténtica para el país.

Link: http://www.lanacion.com.ar/1852448-mas-de-18000000-de-personas-cobran-del-estado