La doctrina del shock

Publicado el 18 - 12 - 2015

La economía neoliberal y sus herramientas

   Hay un libro. Hay una autora que relaciona el shock económico con el shock eléctrico. Hay una realidad que es muy parecida.

   El libro en cuestión se llama “La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre” y fue escrito por una periodista canadiense llamada Naomi Klein en 2007. La tesis que recorre todo el libro explica que cada shock económico estuvo precedido de un shock eléctrico, es decir, que para instaurar un modelo económico de corte neoliberal que adoctrine económicamente a la población, primero hizo falta la “picana” eléctrica para adoctrinar el cuerpo. Entonces, cuando el cuerpo quedaba destruido, flojito, entregado, se podía avanzar con una batería de medidas económicas que terminaban destruyendo cualquier mejora en la vida de los ciudadanos en pos de beneficiar a las grandes empresas, a las multinacionales y a los que apostaban al capital financiero internacional.

   Un fragmento del libro dice:

“La idea de que los cambios de política deben realizarse del mismo modo que se lanza un ataque militar sorpresa es un tema recurrente entre los economistas de las terapias de shock (…) El shock económico funciona con la siguiente premisa: las personas pueden desarrollar respuestas a los cambios graduales (un recorte en un programa sanitario por aquí o un acuerdo comercial por allá), pero si lo que les viene encima son decenas de cambios desde todas las direcciones y al mismo tiempo, lo que les invade es un sensación de inutilidad y la población acaba por cansarse y ablandarse”

   De este modo, violencia, desapariciones y terrorismo de Estado preparaban el camino para el choque económico que sufriría la población. Al golpe del bastón de la policía le sucedía el golpe del bastón presidencial (o dictatorial) que bajaba medidas económicas impopulares. Electroshock y shock económico.

   ¿Qué nos ha pasado? Este libro escrito en 2007 y colmado de ejemplos sobre Latinoamérica es, ya, viejo, demasiado viejo. Su tesis no aplica a nuestra realidad. Este libro de análisis político se trasformó en un libro de historia.

   Ya no se necesitaron la “picana”, la violencia ni el terrorismo de Estado sino que la triada conformada por medios de comunicación, presión imperial y oligarquía han logrado de forma democrática obtener el Estado. Enhorabuena. Por primera vez en la historia argentina vuelven a controlar el Estado sin la necesidad de derramar una gota de sangre. Pero el shock sigue siendo el mismo, solo la forma ha cambiado.

   En tan sólo 5 días de gestión se lanzó una batería de medidas económicas que, lejos de estar orientadas a la sociedad, tienen como objetivo beneficiar las cuentas de los que siempre ganaron en nuestra historia.

   Este shock económico que estamos viviendo se asienta en las siguientes medidas:

  • Fin del “cepo” con una devaluación cercana al 42%.
  • Eliminación total de las retenciones al agro (excepto a la soja que se posicionó en 30%).
  • Apertura del comercio y fin de las restricciones a las importaciones.
  • Aumento de tarifas en servicios públicos.
  • Préstamos del BID por 5 mil millones de dólares más un swap con la Reserva Federal de los Estados Unidos.

   Pero el verdadero shock aún no está dado. Falta algo más que ya va a venir. Falta la estocada final, el “picanazo” último y mortífero. Nuestro cuerpo está blando, dormido por el dolor. En una semana nos volvieron a hacer creer que estamos muy enfermos y que hay una sola receta para curarnos: ajuste y desolación.