20 de Noviembre, día de la soberanía nacional

Publicado el 23 - 03 - 2015

Se conmemoró un nuevo aniversario de la Batalla de la Vuelta de Obligado.

 Hace unos días se conmemoró el aniversario de un hecho fundamental en la defensa de la soberanía argentina: la batalla de la Vuelta de Obligado.

   El 20 de noviembre de 1845 una escuadra compuesta por navíos franceses y británicos irrumpió en el Río de la Plata con la intención de adentrarse en el río Paraná y auxiliar a la provincia de Corrientes, opositora al gobierno de Juan Manuel de Rosas. Sin embargo el objetivo de la escuadra anglofrancesa para intervenir en el Río de la Plata nos puede parecer mucho, muchísimo, más actual. Los gobiernos del Reino Unido y Francia se autoconvocaron como mediadores en un conflicto existente entre Buenos Aires, Montevideo y Brasil. La historia se repite una y otra vez, o mejor dicho, los pretextos de la historia. En pleno siglo XXI seguimos asistiendo a la intervención-invasión de países en conflicto por potencias extranjeras y lejanas, cuyo resultado podemos verlo en la supuesta pacificación de Siria o de Irak realizado por Estados Unidos.

   El gobierno de Rosas negándose a obedecer las órdenes extranjeras intentó bloquear la navegación río arriba. Rosas encargó esta tarea a Lucio Mansilla quien demostró su capacidad estratégica al tender sobre la parte más angosta del río una serie de barcazas unidas por cadenas. El sitio elegido fue, precisamente, la Vuelta de Obligado, curva cerrada y angosta del río donde la escuadra invasora necesariamente debía aminorar su velocidad. A la elección estratégica del lugar y el bloqueo del río se sumaba el posicionamiento de baterías y cañones en cada costa.

   Finalmente las tropas invasoras lograron superar la estrategia defensiva de la Confederación Argentina y obtuvieron la victoria. Victoria que llevó muchas pérdidas humanas y materiales, como por ejemplo, graves daños a los barcos mercantes que acompañaban a la escuadra invasora. La batalla se perdió es cierto, pero en ese hecho quedó evidenciada la importancia de la defensa de la soberanía nacional, de la integridad territorial y de la unidad ante una invasión extranjera.

   Esa lucha fue ejemplo de defensa de la soberanía, pero no hace falta una batalla para eso. Defensa de la soberanía es, también, la defensa de nuestro pasado común, la defensa de los recursos naturales, la defensa ante la intromisión de capitales o intereses extranjeros. Es defensa de la soberanía, además, la construcción de obras, de infraestructura, de caminos, de recuperación del aparato productivo del país.

  En este sentido se celebra la realización de las pruebas a la segunda turbina de la Central Térmica Vuelta de Obligado ocurrida ayer. Eso también es defensa de la soberanía, porque permitirá sumar energía al sistema nacional, porque reducirá las importaciones y porque provee de trabajo genuino a la comunidad.