Ejercicios de guerra en Malvinas

Publicado el 08 - 05 - 2015

Las maniobras militares inglesas en Malvinas han sido respondidas por un enérgico rechazo diplomático de la Cancillería argentina.

Desde hace tiempo que en América Latina en general y en Suramérica en particular no se evidencian hechos de guerra, movimientos de ejércitos ni combates bélicos. Quizá el momento más angustiante fue el conflicto entre Colombia y Venezuela allá por el 2010. Ambos países movilizaron tropas a las fronteras, se acusaron mutuamente y rompieron relaciones diplomáticas. Pero el conflicto fue desactivado por varios motivos, en primer lugar por la voluntad de Hugo Chávez y del recién electo Juan Manuel Santos, en segundo lugar por la intervención de varios organismos internacionales y regionales cuyo rol fundamental estuvo a cargo de la UNASUR, y en tercer lugar por la rapidez diplomática de los presidentes de la región que intentaron acercar posiciones entre lo que parecía un conflicto armado inevitable. A raíz de esta crisis el gobierno de Brasil impulsó una serie de propuestas que no fueron acogidas pero que demostraban cuál era el rumbo de la región, entre ellas la declaración de Suramérica como zona de paz. La crisis llegó a su fin cuando el presidente colombiano invitó a Hugo Chávez a una reunión bilateral con miras a buscar soluciones a los problemas diplomáticos, comerciales y económicos que compartían ambos países.

   Este hecho fue, quizás, un llamado de atención a la necesidad de instaurar relaciones pacíficas, consensuadas y darle solución diplomática a los problemas regionales. La UNASUR, en este sentido, es una organización regional que no sólo impulsa el desarrollo económico y productivo de los países miembros sino que procura generar lazos de unión, amistad y bienestar entre los pueblos de la región.

   Hace años, entonces, que no escuchamos el rugir de los cañones. Hace años que un soldado no cae por el disparo de su hermano latinoamericano, hace años que sobrevuela una calma paz que mantiene adormecidos a los ministerios de defensa (antiguamente llamados de guerra, una nominación un tanto menos hipócrita). Hace años, en suma, que la unidad latinoamericana se da en un contexto de paz. Los cañones que suenan, las bombas que se tiran, los barcos y aviones que guerrean no son nuestros. La usurpación de Malvinas se hace carne en cada simulacro de combate que realiza Gran Bretaña, como recordándonos el límite de la política, como desafiando las resoluciones de organismos internacionales, como, en definitiva, trayendo el odio y la violencia a una región que ha entendido, quizás por primera vez en su historia, que la lucha es conjunta, que sólo la unidad latinoamericana construye un horizonte futuro de desarrollo y fraternidad.

   A raíz de las acciones inglesas varios medios argentinos han salido a denunciar el hecho. Aquí les ofrecemos una nota de Página 12 y otra de Tiempo Argentino escrita por Daniel Filmus quien es Secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas y que ha dado una conferencia, también, en Formarnos.