#8M el paro que pone en marcha a las mujeres

Publicado el 07 - 03 - 2017

Para entender por qué paran las mujeres

El paro de mujeres convocado para este miércoles 8 de marzo, no es un hecho aislado, sino la continuidad de la lucha de las mujeres y a lo largo del tiempo en nuestro país y en el resto del mundo. El “Paro Internacional de Mujeres. Nosotras Paramos”, promovido por numerosos colectivos de mujeres y organizaciones feministas, ha recibido la adhesión de sindicatos que respaldan esa modalidad específica de protesta laboral y de las universidades nacionales, que lejos de actuar como la patronal que enfrenta un paro, asumen el papel de instituciones comprometidas con el reconocimiento de derechos.

El denominado #8M no sólo continúa las marchas #NiUnaMenos iniciadas en 2016 en contra de los femicidios y la violencia de género que azota la sociedad. El programa #8M convoca un amplio espectro de denuncias, demandas, objetivos y estrategias. Si bien son muchas las organizaciones que convocan, un repaso por la convocatoria publicada en facebook.com/notes/ni-una-menos nos da una idea de la diversidad de problemáticas. El paro denuncia todas las formas de violencia económica que incrementan la vulnerabilidad frente a otras violencias.

La forma de luchar se expresa a través de un Paro porque  las mujeres afirman que es una “medida amplia y actualizada, capaz de cobijar a las ocupadas y desocupadas, a las asalariadas y a las que cobran subsidios, a las cuentapropistas y a las estudiantes, porque todas somos trabajadoras”.

  • El paro denuncia la explotación de las economías “precarias e intermitentes”, el endeudamiento por parte de los mercados, la criminalización de las migraciones por los Estados nacionales, la brecha salarial del 27% entre varones y mujeres por igual tarea, la no remuneración de las tareas domésticas y la obligatoriedad de las tareas de cuidados de personas. Esta violencia económica genera una gran vulnerabilidad frente a la violencia machista en el ámbito familiar o laboral o la institucional.
  • El #8M demanda por el fin de los femicidios y la violencia contra las lesbianas y travestis, las presas políticas, las perseguidas, las encarceladas por delitos menores, las muertas y las presas por abortos inseguros, por las redes de trata, por las víctimas de la explotación sexual. Finalmente se señala el rol de los medios de comunicación de victimizar y aterrorizar.
  • La protesta llama contra el confinamiento doméstico, la maternidad obligatoria y la competencia entre mujeres y a organizarse en todos los ámbitos afirmando que “nuestro movimiento está en los lazos que creamos entre nosotras”. Esta organización tiene su máxima expresión en la #LaInternacionalFeminista, un nuevo internacionalismo “frente al giro neo-conservador, en la región y el mundo” que emprende una nueva persecución contra lo que llaman “ideología de género” y la amenaza de la generalización de los conflictos bélicos que “tienen a la tierra y al cuerpo de las mujeres como territorios predilectos de conquista”.

Así como a principios del siglo XX, la lucha de las mujeres se concentraba contra la explotación laboral y la exclusión política, a fines del siglo XX y principios del XXI la lucha de las mujeres avanza hacia el respeto por respeto a su dignidad como seres humanos, por la integridad del cuerpo, por el derecho a la vida. El paro de mujeres permite visibilizar no sólo las problemáticas propias del género, sino también fijar posiciones políticas propias del género frente a problemas geopolíticos, macro-económicos, sociales y culturales.

En este sentido las y los invitamos a participar de las actividades propuestas por las organizaciones y consultar el material realizado en el programa de Género y diversidad de Formarnos.